¡¡¡ En busca de un sueño !!! Final del Bolsín Taurino de Ciudad Rodrigo

  • Crónica de la Final del Bolsín Taurino de Ciudad Rodrigo celebrado el Domingo 20 de Febrero

Afloraban los nervios en el tendido de la pequeña placita del hotel Conde Don Rodrigo II (Ciudad Rodrigo) con un lleno absoluto en los tendidos, el aficionado esperaba el comienzo dela gran final del LXVI Bolsín Taurino Mirobrigense.

El formato de esta fase estaba basado, en dos turnos para cada novillero, que actuarían de forma intercalada; el eral fue compartido por dos novilleros.

Tras el sorteo, se disponían a coger los trastos los jóvenes novilleros, Pedro Andrés y José Luis Gómez Cirujeda, se toparon con  un astado de Jesús Ramos, con un pitón izquierdo muy destacable. Este primero, sacó el eral a los medios, y ligó unas buenas tandas con la derecha, dándole sitio y perdiéndole pasos, en su segundo turno optó por la mano izquierda guiándole con la ayuda y proporcionó varios pases de la firma, muy estéticos.

Tras el primer turno del alavés, salía a los medios el novillero madrileño Cirujeda, el cual basó principalmente su faena en la mano izquierda, con la figura muy erguida y tragando mucho al novillo, en varias ocasiones se vio casi cogido, en su segundo turno citó más de frente y comenzó a darle más profundidad al trazo de su muletazo, finalizando con un buen circular.

El segundo eral pertenecía a la ganadería de Agustínez, de encaste Atanasio, astado con mucha profundidad y mucho motor, que dio más importancia a lo visualizado en el ruedo. El primer novillero en suerte fue el cacereño, Fernando Tato Gil, salió a por todas de rodillas y probándose por los dos pitones. En su segundo turno le cogió el novillo, pero ya en las cercanías y cruzándose consiguió unas tandas importantes por el pitón derecho.

En segundo lugar, actuaba el novillero riojano, Fabio Jiménez, que buscaría asentarse con la mano derecha, sin llegar a sintonizarse con el eral en las primeras tandas, este volvía la cara con frecuencia y costaba su ligazón. En su segundo turno le sacó buenos derechazos, más cruzado, en los que logró sentirse.

El tercer novillo, procedente de Ramón Espioja fue un novillo muy blando, pero que gracias a la gran labor de los dos novilleros se pudieron ver buenas tandas. El novillero, “Jarocho” estuvo muy torero desde el principio y dándole al eral lo que pedía, ofreció un toreo muy vertical y artístico, en los primeros compases de la faena con la mano derecha y en su segundo turno con la izquierda ligaría una tanda de naturales con el compás medio cerrado y dándole medio pecho, que recordaba a un toreo antiguo, se gustó mucho este joven novillero. Ofreció una gran versión.

El segundo actuante de este tercer astado sería Sergio Sánchez, que también iniciaría con la mano derecha, destacando unos derechazos muy desmayados y asentados, estos gustaron mucho entre los asistentes, al igual que su compañero, midió la faena llevando el animal a media altura. Cuando llegó su segundo turno, se apretó los machos y se plantó de frente con el novillo, pasándoselo por detrás, además realizó un circular y toreó en las cercanías, cuando avisaron para devolver el eral a chiqueros, el pacense rubricó su actuación con unos sabrosos ayudados por alto.

En séptimo y octavo lugar comparecería el salmantino Esteban Tabernero y Cristian Galeano, con un ejemplar de Hermanos Asensio muy parado e irregular, que dificultó el lucimiento. En primer lugar, el salmantino salió con toda su fe ante un animal que no sería buen socio, buscaría la forma de sacarle lo que tenía, pero hasta la segunda ronda no podríamos ver unas series de muletazos profundos, hondos y comprometidos, ya metido en la cara del novillo, cruzándose y aguantándole, pegaría un par de muletazos de frente muy atractivos. Tendría un pequeño percance al rematar la faena, ya que el animal se caería encima de su rodilla, le deseamos pronta recuperación.

Galeano también pondría toda su predisposición encima de la mesa, con un eral embistiendo descompuesto, lograría con cierta profundidad ligar algunos buenos muletazos, buscaría también la cercanía con el animal y así rematar con un desplante valeroso. La faena fue trabajada y sin gran suerte.

En último lugar vimos lo mejor de esta ilusionante tarde. Recitaba el maestro Juan Belmonte: “El toreo es un ejercicio espiritual, en la que el torero al finalizar la faena debe quedar en plenitud espiritual”, y en esta tarde hubo dos buenos novilleros, que seguramente encontraron esa plenitud, cada uno con su estilo, pero partiendo de una base que es la pureza, y al final esa pureza parte de la verdad y el sentimiento de uno mismo.
El quinto eral de la tarde de la ganadería de Valrubio fue extraordinario, entrando 4 veces al
caballo se venía de lejos y los novilleros supieron lucirlo, el animal no paraba de embestir. Enfrente tenía a dos gallos de corral que lucharon hasta el final por ganar este bolsín.
El novillero vallisoletano, Mario Navas, comenzaría la faena sacándose el eral a los medios, con unos muletazos rodilla en tierra con gran personalidad, dejó al animal que se viniese de lejos para torearlo con la mano derecha, pero cuando cambió a la mano izquierda embebió al burel con tal sutileza que ralentizó la embestida, la colocación era excelente, dando el medio pecho y exponiendo todo, hilaría otra tanda de naturales con gracia y finalizaría con dos doblones llenos de empaque. En su segundo turno tiraría la moneda al aire, continuaría con unos derechazos cadenciosos y unos naturales acompasados, tras estos ejecutaría unas manoletinas ceñidísimas junto a unas cautivadoras luquesinas.

Tristán Barroso no se quedaría atrás, el joven novillero no se amedrentaría y salió al centro del ruedo con las cosas muy claras, desde un primer momento buscó el asentamiento y el encaje, dominando siempre a su oponente. Su inicio fue con la mano izquierda, buscando ese sometimiento, con la derecha le pegó dos tandas con mucho temple y gran seguridad, le bajó la mano y el astado respondió, antes de finalizar su primera ronda volvería a gustarse al natural. Al iniciar su última ronda se echaría con las dos rodillas en tierra mostrando su valor, y tanto que lo mostró porque se permitió hasta relajarse y dar uno de esos tantos pases de pecho tan sublimes. Con los asistentes emocionados propició dos tandas de derechazos con gran firmeza. Finalizaría por unas vistosas bernadinas.

Verdaderamente se vivió una tarde vibrante donde pudimos apreciar la dimensión de las nuevas promesas del toreo. Tras esta tarde quedamos a la espera de los resultados finales que comunicará el jurado del bolsín durante esta semana. Específicamente el día 24/ 02 2022

Texto: Mario Sánchez Avilés

Foto: Silvia Olmedo