La Filosofía Ganadera de D. Manuel Mendes Assunçao Coímbra, «fuente de madurez eterna»

In Memoriam D. Manuel Mendes Assunçao Coimbra.

A veces he sentido la necesidad de transmitir ese mensaje que perdurará durante siglos, donde la confianza y el árbol de la vida fuera mi guía, única vereda y la veleta de indicación de nuevos rumbos de destino de crianza brava portuguesa, donde el cantar de esas aves resuenan en el valle con entonaciones de melodías armoniosas, siendo mi fiel compañera en esta nueva visita, se vislumbra melancólica, un pensamiento en este nuevo sendero de tradiciones, cultura y sentimientos hermanadas de la mano.

La vida solo puede medirse por la intensidad arraigada de sus tradiciones más ancestrales, cómo se vive, su duración por épocas o el breve tiempo en que se realiza, se aprecia su ciclo de nacimiento huyendo de moderneces actuales, destellos de multitudes que la venera o aquellos que la sacrílega, fiestas ceremoniales cuenta como tradiciones culturales como la tauromaquia portuguesa es eterna,bohemios se ilustran de ella. Aparecen las primeras semillas inhóspitas nacidas entre la verde arboleda forestal del descorche del mes de enero, encinares y alcornoques, frondosas laderas y sierras recién regadas de una fina llovizn, culmina en la espesura de esa estepa de ríos, lagos y lagunas del Ribatejo a buen resguardo para esos nuevos estados becerriles de una nueva camada recién nacida en la mañana que tímidamente saluda a la vida a pies de eucaliptos y señoriales pastos regados.

A pies de la finca Herdade Do Marmeleiro a 30 kilómetros de Chamusca y 50 kilómetros de Santarem nos saluda la pureza de la casta brava de D. Manuel Assunçao Coímbra y el florecimiento de su legado mas reciente, reatas de Tamaron fija su mirada tras cercados que con frecuencia retiran desafiantes esas miradas para ponerlas sobre sus pequeñas crías, su sola presencia intimidan al viandante que por allí pasea, llamativas finas astas nos llama la atención, perfecto árbol genealógico de una vacada criada con ese vigor amoroso de un corazón lleno de transmisión que evocada la persona de D. Manuel Mendes Assunçao Coímbra.

Antiguos blasones escuderiles de espuelas ganaderas familiares campan en el señorial cortijo familiar de los Assunçao Coimbra, líneas rectas de tonalidades tierra engalanan sus paredes, cameles y terracotas, Cañizas y Pizarras en sus losas, forjas y pilastras de madera de sucesores troncales nos reúne a entorno de una chimenea encendida, el fuego avivado no evita que desvíe la mirada ante un sombrero cordobés que vigila la sala, recordando que no hace mucho fue consagrado ante uno de los reyes de crianza brava portuguesa.

La armonía por excelencia del lugar hace que la entrega sea mutua, una especie de encarnación espiritual, la alianza perfecta a la importancia del saber crear y criar, conceptos fundamentales de simbología brava y cuna importante de ese hilo universal que enebramos al nacer y soltamos al marcharnos, ciclo inevitable de esta a veces injusta vida, llave primordial a futuras generaciones de casta brava portuguesa que están por llegar.

Escrito por Luz Maria Ruano de Dios