Veiga Teixeira, susurros de una Ganadería con alma propia

La etnografía geográfica de las rutas de crianza brava portuguesa nos lleva a visitar esos parajes indómitos de espesura vegetal, rica en abastecimientos fluviales, agrícolas y ganaderas, fuente de enriquecimiento progresivo de terrenos bañados de regadío, óptimos para perspectiva de agricultores y ganaderos agropecuarios ensalzando la belleza de estas tierras del alto Alentejo.

Las llanuras de praderías enmarcadas por la suave brisa invernal del mes de febrero, verdecinas riberas engendradas de caminos colindantes de encinas y alcornoques tiñen de sombras y colores llanos centrales, confluyen a las primeras lineas escritas por el pensador sentado entre los ramales que expanden la dirección lineal de relieves derivados, acomodado entre el confortable mantillo de sus raíces deja que cumbres divisorias sean su mejor guía. Con los primeros rayos del alba y las gotas del rocío aun frescas de la mañana llegamos al lugar de origen de lineas ganaderas de crianza de casta brava portuguesa, Veiga Teixeira, nos recibe a pie de tan señorial refugio D. Francisco Antonio Jose Veiga Teixeira, en el punto alto de tan señorial casa nos da la bienvenida sus hierros ganaderos y una gran veleta de forja que nos indica el lugar donde nos hayamos, un sosiego de paz y un remanso continuidad de tranquilidad nos invade por momentos, el intenso olor a café recién echo a fuego lento de un leño ardiendo nos invita a conocer más de cerca la rica arquitectura pura de una campiña portuguesa con denominación de origen, cencerros resonando con el suave viento, forcas engalanan las paredes blanquecinas, espadas,retratos autobiográficos, obras maestras y arqueterias que fusionan con la historia del hierro ganadero Veiga Teixeira. Saboreando ese cafetal portugués recién echo la tertulia es amenizada por las sabias de un experimentado ganadero nos habla gustosamente de todos esos elementos fundamentales de crianza brava que identifican esta prestigiosa ganadería, Veiga Teixeira, desde un punto de vista humano y de consciencia nos transmite su fascinantes historia ganadera. La curiosidad intelectual que despierta en mí enaltece los sentidos al ser escuchado de cuales fueron esos primeros comienzos, el origen del punto de partida a la cuna de futuras generaciones ganaderas, con curiosidad atenta deslizo entre mis dedos esas hojas del árbol genealógico escritos desde comienzos del siglo XIX que es fundada por D. Felix Suarez con reses del hierro Santa Coloma, quien a su fallecimiento sus herederos dividen en cinco lotes siendo los mas vendidos principalmente los de D. Rafael y D. Alfonso Figuero a D. Tomas De La Cal en 1959.

La huella del herraje ganadero de la Familia Veiga Teixeira es de nuevo adquirido en 1968 a la Unión de Criadores de Toros de Lidia por D. Antonio Jose Veiga Teixeira quien aumenta la vacada con la linea Oliveira Irmàos y Pinto Barreiros, sementales Alcurrucen rama Nuñez, Ortigao Costa rama Torreón hasta la actual. En 2007 fallece D. Antonio Jose Da Veiga Teixeira pasando la ganadería a su único hijo varón D. Francisco Antonio José Da Veiga Teixeira quien se hace cargo de ella. El espacio tiempo de las agujas del minutero de circonio, la entonación llena de melancolía llena la sala de la chimenea central de recuerdos, imposible no compartir el recuerdo de la desaparición a temprana edad de uno de los rejoneadores de la Familia Veiga Teixeira , la del tío abuelo del actual ganadero, Simâo Da Veiga Teixeira, partiendo inesperadamente tras una dolencia cardíaca en la plaza de toros de Caldas Da Reinha. Poco a poco nuestra tertulia toma tribulaciones estadística a la actual tauromaquia y la situación que atraviesa, nuestra posición cambia por momentos, indicaciones gestuales nos hace ver el balance de ella y como en tiempo pasados se llegaron a lidiar varias corridas entre Portugal, España y Francia, la obligación de reducir la vacada al 50% e iniciar nuevos caminos de comercialización como la del cereal para poder subsistir. Imposible no enfurecer ante la rabia de ver los inquietantes resultados de un sacrificado duro trabajo diario realizado, la relación actual de lidiar de 6 a 7 corridas anuales y alguna novillada puntualmente. Un rayo de luz nos anuncia que tristemente esta agradable visita en Veiga Teixeira llega a su cenit y ha llegado ese momento de las despedidas echando ese último vistazo a las reatas del linaje ancestral Oliveira Irmàos y Pinto Barreiro que pastan apaciblemente sobre protectoras en Pedrogâo, con la voz entre cortada toca despedirnos del lugar con un Obrigado, deseando volver a pisar de nuevo estas tierras de gran riqueza cultural, histórica y paisajista de crianza brava.

Escrito por Luz María Ruano De Dio