Un caso único, Trucios cuenta con cuatro Plazas de Toros

La localidad vizcaína de Trucios albergará una Novillada sin Picadores el próximo Sábado día 23

Es llamativa la cantidad de plazas de toros repartidas por los barrios de las Encartaciones Occidentales.

La tradicional economía granadera de los habitantes hacia corriente el empleo de vaquillas bravas en las diversiones que se celebraban periódicamente según el calendario religioso. Se localizan cercanas a las ermitas de los barrios, en terrenos terraplenados tendentes a la planta circular, utilizando el desnivel como defensa y construyendo muros altos donde era necesario. Contaban con toriles y tribuna de obra de cantería. Los burladeros eran simples lajas clavadas en el muro que facilitaban el salto. La construcción de estas plazas se data a mediados del siglo XVIII y durante la centuria siguiente.

La tradición Trucense en cuanto a la celebración de fiestas relacionadas con los toros está totalmente afincada a principios de del siglo XVII. Los cosos para celebrar las fiestas religiosas siempre se emplazaban cercanos a las ermitas de los distintos barrios, y con seguridad sabemos que cada ermita tuvo su coso correspondiente.

En Trucios existen cuatro plazas de toros, lo cual demuestra que la afición de sus habitantes por estos “espectáculos” se halla muy afincada, los cuatro se hayan asociadas a un templo: a la Iglesia Parroquial, a la ermita de la Caridad, a la de San Roque y a la de Trinidad.

Plaza de Toros de San Roque

La plaza de toros de San Roque apareció junto a la ermita, cuando esta se levantó en 1765. Era de planta irregular. Se llevó a cabo una profunda transformación en 1983, dándole planta circular, con barrera de mampostería y un banco corrido alrededor, conserva  toriles y restos de la tribuna. Fue remozada de nuevo en el año 2006. Su suelo es de hierba y sus fiesta se celebra el 16 de Agosto. En sus inmediaciones se localiza un reloj de sol, realizado en un  bloque de piedra labrada circular donde se lee: “El sol marca las  horas pero sólo Dios fija la hora”.

Plaza de Toros de Cueto

La plaza de toros de Cueto es un ejemplo muy bien conservado, pegante a la ermita de Santa Isabel. Es de planta circular, asentada en la ladera en desnivel mediante contrafuertes. Tiene barrera de obra de mampostería de más de metro y medio de altura. En un lado de los dos toriles cerrados, con acceso adintelado. Hacia el Oeste una grada de tribunas escalonada. Toda ella fue levantada en 1755. Su suelo también de hierba y para su decoración, en 1790, se plantarón álamos en su entorno.

Plaza de Toros de Trucios-Turtzioz

La plaza de toros asociada a la Iglesia Parroquial tiene planta circular con barrera y cuatro filas de tendido, sin aparecer totalmente cerrada, presentando un amplio acceso por el SE.
Al exterior está sustenta por pilares de cemento armado sin cubrición. Tiene puerta de toriles y cuatro chiqueros y su piso es de arena. Aunque datada en el siglo XVIII, aproximadamente hacia 1734, fue transformada, en una plaza de hormigón del estilo “español” o “castellano”, en una desafortunada obra de hacia el año 1957. Esta plaza recibe el nombre de San Pedro de Romaña.

Plaza de Toros de Gordon

La plaza de toros de Gordon, al lado del la ermita de la Trinidad, en cambio presenta un estado de abondono que solo el aspecto del terreno nos recuerda lo que fue. Se contruyó hacia 1800, allanando un terreno semicircular y rodeándolo de barrera de mampostería. Hoy sólo queda parte del coso , reducido a una campa con fresnos y robles, grandes piedras de caliza de lo que antiguamente fue su barrera.