Se necesita un impulso de verdad en la Fiesta

Y más ahora en esta temporada que está tocada de ala pero que muy seriamente.

El impulso a la fiesta lo podría dar alguien que de verdad está comprometido y sabe con certeza cuanto se mueve en esta actividad mercantil.

Ahora con las nuevas restricciones y autorizaciones para llegar a 800 espectadores por festejo, una vez se pase a la cacareada «nueva normalidad», una anormalidad total y absoluta para el devenir de la fiesta de toros, es materialmente imposible la rentabilidad económica. Ya me contarán si Las Ventas puede dar festejos taurinos con un aforo de tan solo 800 espectadores en unos tendidos con capacidad para 20.000 y que sean rentables. Ni para pagar los gastos administrativos que toda corrida de toros se lleva por delante.

Y ahí está nuestra plaza de Valladolid, el coso del Paseo de Zorrilla, con una feria de Nuestra Señora de San Lorenzo en el mes de septiembre a la vista, dentro de tres meses que pasan en un pis pas,  y que precisa determinación y agudeza para solventar la tremenda papeleta, en caso de celebrarse, o mejor de poder celebrarse. Aquí además de idea, es necesaria la fuerza de todos y poner la carne en el asador. Por eso, por imaginación que no quede, creo que las figuras del escalafón y José Tomás serían capaces de transformar el panorama desolador que arropa a una temporada prácticamente muerta donde han caído las grandes plazas como Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona…

En fin. De momento este próximo sábado día 13 a las 12 del mediodía, hora del ángelus, se ha convocado un paseo taurino al pie del coso vallisoletano, en un arranque de decisión por parte de todos los estamentos toreros que reivindican justicia, acierto, determinación y valentía para echar a andar en la nueva etapa que a todos nos toca atravesar y que se transforme en victoria tras el paso del Rubicón, como en boca de César cita Menandro: «Que empiece el juego» y Plutarco: «La suerte está echada».

La verdad del cuento es que un impulso de verdad y firme lo necesita la Fiesta como el comer.

Escrito por Jesús López Garañeda 

Foto:José Fermín Rodríguez