¡¡Que no se fustren los «SUEÑOS»!!

Una palabra que hasta ahora no estaba en mi vocabulario: CONFINAMIENTO

Jamás pasó por mi cabeza que de un día a otro se pudiera cancelar así la vida.

Jamás pensé la última vez que estuve en una plaza de toros que no sabría cuándo podría volver.

Recuerdo la última vez que estuve en un tentadero como si fuera ayer, y a lA vez, como algo que pasó en un tiempo remoto.

Cuando salimos de esa finca no sabíamos lo que días después venía. Virus. Pérdidas. Desastre. Economía. Crisis…y un montón de sueños que se vinieron a encerrarse en casa con nosotros.

Un puñado de ilusiones en el pecho de aquellos chavales que empezaban un camino, posiblemente este año era clave para muchos de ellos.

Pero hay algo que debemos saber, los sueños y las ilusiones no se pueden cancelar, no desaparecen, siguen ahí, al acecho, deseando salir de los chiqueros.

No nos vamos a conformar, ni a relajarnos Porque volverá a llegar el momento, y cuando llegue, estaremos preparados para ello.

La cantera debe seguir empujando, no nos quitaran el futuro mientras haya quien sueñe con esto.

Posiblemente, intentarán que paremos, que nos rindamos, que lo dejemos, y precisamente por eso, no vamos a hacerlo.

¡¡Habrá camino mientras haya sueños!!

Escrito por Marina Uceda Vargas

Fotos: Carlos Pinto/NovilladasSin