- Esta novillada se enmarca dentro de la quinta edición del Certamen Memorial Iván Fandiño
Como cada año, y cumpliendo el compromiso del Excelentísimo Club Taurino de Bilbao con la difusión de la tauromaquia en Vizcaya, se ha presentado la novillada sin picadores que se celebrará el próximo 27 de junio en la localidad de Trucios, Vizcaya, organizada mediante la colaboración de club bilbaíno y del Ayuntamiento de la localidad, y en la que se darán cita los novilleros David Cob e Íñigo Norte, con Álvaro Yecla como sobresaliente, para lidiar ganado de Don José Cruz Iribarren.
Esta novillada se enmarca dentro de la quinta edición del Certamen Memorial Iván Fandiño, que para rendir homenaje al último gran torero de hierro comenzó este año en su localidad natal de Orduña, continuará ahora en Trucios y desembocará en una semifinal y final que se celebrarán, respectivamente, los días 24 y 28 de agosto en la plaza de toros de Vista Alegre, durante las Corridas Generales de Bilbao.
Para la presentación se contó con la asistencia de José Manuel Coterón, alcalde de Trucios; Jesús María Palacio, escritor y cronista de la localidad; el ganadero Mikel Iribarren; Iker Santocildes, alcalde de Orduña; David Cob, novillero y Juan Manuel Delgado, presidente del Club Taurino de Bilbao, así como de numeroso público entre el que se encontraba Paco Fandiño, padre del matador Iván Fandiño, que fue calurosamente aplaudido por todos los asistentes.
Jesús María Palacio comenzó agradeciendo el apoyo sin complejos que realizan las alcaldías de Trucios y Orduña a la tauromaquia, una tradición de profunda raigambre en el País Vasco, y en particular en tantas localidades de Las Encartaciones donde las plazas de toros se cuentan por decenas. Una tradición, la de los juegos táuricos, con un origen que se pierde en la noche de los tiempos, pero cuyo inicio en tierras vascas puede documentarse hacia el siglo XVI donde los ritos taurinos eran inseparables de las festividades religiosas, lo cual explica la gran cantidad de cosos taurinos construidos junto a iglesias y ermitas, los llamados cosos paredaños. Se recordó también como la gran tradición ganadera vasca aportaba sus razas autóctonas para estos festejos, como la raza monchina betizu, que eran lidiadas por los propios habitantes de los pueblos llevados por una desbordante afición al toro. Las cuatro plazas de toros que tiene la localidad de Trucios claman desde sus muros la veracidad de esta histórica tradición y afición, que sus lugareños luchan por mantener bajo el lema “Izan zirelako, gara”, es decir: “Porque fueron, somos”.
Intervino también telefónicamente Manuel “Chopera”, representante de la empresa BMF, que forma parte de la organización del Certamen Iván Fandiño, en coordinación con el Excelentísimo Club Taurino de Bilbao y los Ayuntamientos de Orduña y Trucios, para destacar su compromiso con las nuevas generaciones de novilleros llamadas a protagonizar el futuro de la fiesta.
Hubo también tiempo para agradecer a la ganadería de Don José Cruz, representada en el acto por Mikel Iribarren, que tendrá la generosidad de regalar un quinto novillo al triunfador de la tarde de Trucios, y para dar la palabra al novillero David Cob, que destacó la importancia que tiene para él realizar su debut en una fecha muy señalada en el calendario novilleril como es Trucios, por la que han pasado en su etapa de novilleros matadores hoy destinados a ocupar las cumbres del escalafón, como el diestro Aarón Palacio, cuyos faenones en Trucios en el año 2023 levantaron olés que todavía resuenan en los bellos montes encartados.
Tomaron también la palabra los alcaldes de Orduña y Trucios, el primero, Iker Santocildes, se mostró muy satisfecho con el resultado de la novillada celebrada en su localidad, con vistas puestas a afianzar esa cita en el calendario taurino vasco; y el segundo, José Manuel Coterón, reafirmó su compromiso con la tradición taurina de su localidad, que ha llevado a convertir Trucios en una cita muy esperada cada año por la afición vizcaína y muy deseada por los novilleros.
Y es que Tradición, del latín tradere (entregar, transmitir) no es sino entregar a los venideros aquello que nos hace lo que somos, aquello que nos dejaron nuestros mayores, pues “la tradición no es la adoración de las cenizas, sino la preservación del fuego”. Pues bien, en el Club Taurino de Bilbao se prendió uno año más esa llama.
