¿Odio o amor?

Este fin de semana en el que ha habido, creo recordar, 6 festejos taurinos de variado contenido y continente, repartidos entre Andalucía y Guadalajara, ha habido para todos los amores y desamores para con el toreo, sus dimes y diretes.

Como es norma en mi vida, no hacer crónica, crítica o articulo de opinión alguno sobre aquello que no veo, voy a exponer mis conclusiones sobre lo leído y visto en vídeos.

Las plazas afortunadas de Guadalajara han sido Almoguera, con una corrida de rejones y Brihuega con una novillada sin picadores que, por lo poco que he visto en reportajes sueltos, sigo pensando que la aspirante Carla Otero es, entre las féminas, la que más posibilidades tiene de subir peldaños.

Para Andalucía quedaban las cuatro corridas de toros programadas para estos 1 y 2 de Agosto, a saber; en Osuna se vivió la cara, y la cruz más amarga de la fiesta, si lo sucedido allí en la patética imagen de Javier Conde es una fiesta, mis dos «redaños» son dos claveles; «home por favó». Lo más parecido a lo de Osuna, pero nada que ver en cuanto a vitola, genio e idiosincrasia, lo tenemos en Curro y Rafaé, ¿no hace falta decir sus apellidos verdad?, «ea, pues ya está to dicho» y el que quiera saber, a Salamanca…

Qué triste Javier Conde, tú no te has ganado ese sello que tienen el camero y el de Jerez ni por asomo y, con la que está cayendo, flaco favor le haces al toreo, máxime, en corrida televisada.

En fin, petardo como el tuyo, yo me vine a pegarlo en Las ventas, sí, las de Madrid y, aunque no me dejé ninguno vivo, aquello sirvió para quitarme del toreo de los de oro; de seguir así, tú al menos deberías pensarlo Javier, o se está, o puerta…

Lo otro, lo de Ventura y Ponce, pues eso, por lo visto, a su aire cada uno de ellos.

Estepona dió otra corrida de toros de la que voy a destacar lo verdaderamente destacable: SALVADOR VEGA. Independientemente de las orejas, que para mi no son mas que despojos, necesarios, pero despojos al fin, lo que me sube el ánimo es el regreso de un torero como la copa de un pino, con mejor poso, más hecho y, creo que lo suficientemente curtido, como para hacernos disfrutar a los amantes del buen toreo. Bienvenido.

Cayetano, al parecer, como siempre, estuvo por ahí. Y Pablo Aguado, parece ser que no tuvo su tarde.

En Huelva el gato al agua, según lo leído, se lo ha llevado Perera.

Y en Las Navas… «Ojú», Ponce ¿qué «sus» voy a contar después de treinta años? Os puedo asegurar que yo no estuve en la corrida de Las Navas, pero os podría hacer un artículo totalmente fidedigno de lo allí sucedido… «ojú illo, qué jartá».

Y nada más, seguimos con las exiguas programaciones y por desgracia, con la grisácea sensación de que aquí, en el toreo, van a cambiar poco las cosas, al menos, para bien.

O los queremos o los odiamos… ¡¡Me refería a los toreros!! ¿o no lo habíais pillado?

Escrito por Juan Luque

Foto: Archivo