Las corridas de la Beneficencia, un medio para sostener los centros de acogida durante el siglo XVIII

En diciembre de 1774 comenzaron a levantarse las paredes del Real Hospicio y Casa de la Piedad y se celebraron desde 1777 corridas de toros en la plaza de madera construida en el Campo de San Francisco, concedidas por el Rey Carlos III.

El Archivo Provincial de la Diputación de Badajoz ha escogido como documento del mes de agosto una liquidación de los beneficios obtenidos por el Real Hospicio como consecuencia de la celebración de tres corridas de toros realizadas en la ciudad para el sostenimiento de los expósitos.

El documento pertenece al Fondo Antiguo de Beneficencia, legajo 433 n.º 41 del Real Hospicio de la Piedad de Badajoz.

Las corridas de toros benéficas fueron utilizadas para paliar las carencias financieras de hospitales y de la beneficencia en general, en 1777 el rey Carlos III, decidió que la recaudación de las celebraciones taurinas se donara íntegramente al Hospicio. Esta donación se mantuvo hasta comienzos del siglo XIX y en la actualidad las corridas de beneficencia continúan celebrándose en algunas ciudades.