«La Babel Taurina», una decisión contradictoria, sin fundamento real y decidido

Han salido las normas dictadas para que los toros puedan seguir celebrándose en las distintas comunidades españolas y como son los gobiernos regionales quienes ostentan la competencia al respecto, pues en cada sitio cuecen habas y en el nuestro a calderadas.

Sucede algo así en esta pandemia de la irregularidad, donde las mentiras, cambios y disposiciones han transformado la vida de todos nosotros. En la cuestión taurina al igual que cada Reglamento, en lugar de disponer de uno solo para todo el territorio nacional, algo así como si los reinos de taifas fueran la panacea de esta confusión, se ha construido una torre peor que la de Babel, donde lenguas, opciones y actuaciones son diferentes, distintas y tratan a las personas de una u otra forma según vivan en uno y otro territorio.

De esta manera, rompiendo el edificio por los cimientos, nadie duda que su hundimiento y desaparición será más pronto que tarde, primero por la aceptación de normas injustas sin contestarlas con decisión y unidad; segundo por la conformidad demostrada y tercero porque nadie se compromete a dar el paso adelante para poner encima de la mesa la protesta y parece mejor ser condescendiente con las decisiones que tomen los políticos aunque las mismas estén hechas de retazos, plenas de impropiedades, de incompetencia, de falta de objetividad y con intereses contrarios a lo que da la vida y existencia real a cualquier sociedad.

Aquí están los porcentajes del público en los que las Comunidades Autónomas pueden dar toros en sus plazas según la región de España que se trate.

  • Extremadura: El 50% y el 75% a partir del 1 de agosto. Con protocolo sanitario propio.
  • Andalucía: El 50 por ciento a partir del 21 de junio.
  • Castilla La Mancha: el 75% pero con una superficie de 4 metros cuadrados por espectador.
  • Castilla y León: El 75% del aforo, pero se han suspendido oficialmente todas las ferias y fiestas.
  • Madrid: Hasta el 5 de Julio, ocupación del 60%, con asientos preasignados; desde el 6 de julio ocupación del 75% sentado y con 1,5 metros de distancia o uso de mascarilla.
  • Murcia: 500 personas al aire libre, pero la norma dice también que el 75% del aforo, sin estar muy definido que debe observar el espectáculo de toros.
  • Aragón: El 75% del aforo en espectáculos al aire libre.
  • La Rioja: No detallado, a la espera de una normativa que salga a partir del 21 de julio.
  • País Vasco: El 60% del aforo, pero se pone un máximo de 1.000 personas.
  • Galicia: El 1 de julio saldrá la nueva normativa.
  • Comunidad Valenciana: Mitad del aforo, pero lo limita a 800 personas.

Luego, en Castilla y León se han suprimido las fiestas patronales de los pueblos, los toros del cajón, los encierros y los festejos, en una decisión que se alega para evitar la concentración humana en los sitios y evitar a así la propagación del virus que ha matado y está matando a miles de compatriotas, fallecimientos que ni tan siquiera se han contado exactamente y contabilizado, integrados ya en las estadísticas españolas del olvido.

Si no hay fiestas patronales es casi imposible de todo punto que pueda darse ni un solo festejo taurino en plaza de toros. Pues, qué quieren que les diga,  si esta es la «nueva normalidad» de la que presumen los políticos, casi mejor es que se vayan todos de vacaciones, disfruten de ellas, de sus test, de sus seguridades y nos dejen en paz a los ciudadanos y no nos vuelvan locos.

Escrito por Jesús López Garañeda

Foto: Carlos Pinto/NovilladasSin