¡¡¡ La actitud !!!

  • Artículo de opinión de nuestro compañero Antonio Anaya Marín

Alguna vez, cuando los jurados desglosan las notas de los novilleros sin picadores en los distintos certámenes o ciclos, nos encontramos con la «actitud» como el primer apartado de puntuación, por delante de la aptitud con «p» y de otras consideraciones.

Veamos cómo la RAE define estos conceptos. La aptitud es la capacidad y destreza para realizar una actividad. La actitud es la disposición mental y emocional para enfrentarse a una actividad o situación.

Cierto es que en cualquier actividad de la vida es necesario tener actitud por encima de todo. Sin embargo en un arte tan complejo como el de Cúchares, creo que hay que andarse con cierto cuidado.

Podemos confundir la actitud con una sobreactuación, natural o forzada, en el ruedo, y bastarían unas patadas en la arena, unos golpes en las tablas y unos gritos a tiempo, para obtener una puntuación alta en ese apartado.

La actitud de un novillero, es lo que le impulsa a mostrar su aptitud y sus cualidades innatas, no sólo aprendidas, como torero y como artista.

Hay que ser prudente al valorar algo que puede no ser lo que parece ni lo que nos quieren mostrar. Hay que recordar la frase del «pasmo de Triana», Juan Belmonte, de «se torea como se es».

¿Se imaginan cómo se puntuaría hoy, en actitud, a figuras con una forma de ser y un carácter como el de Manolete o el Viti? Podríamos citar a bastantes más.

A veces vemos a algún novillero que parece querer justificarlo todo con un toreo ciertamente atropellado. Eso no es precisamente actitud.

Por el contrario, conozco a otros novilleros que, por su forma de ser, les puntúan bajo en ese apartado… y en detrimento de su aptitud.

¡Cuidado: definamos bien este concepto que puntuamos! Puede ser muy engañoso. Hay toreros de época que los hubiesen suspendido en actitud. No digo más.