Fran Fernando revienta «La Misericordia»

  • Así, con todas las letras, Fran Femando ha tenido una tarde incontestable

Extraordinaria presentación de Fran Fernando que ha escrito su nombre con mayúsculas en la Novillada sin Caballos celebrada en Zaragoza. Torería, sabor, temple, colocación, calma… cuajó a su primer eral como quiso y donde quiso. Impropia de un novel la labor de este aspirante que se echó la tarde en sobre sus hombros desde el primer momento Con una calma  y un sabor enorme se puso a torear con ritmo y cadencia, toques sutiles, colocación, desmayo, mando y desdén, para remate, una estocada antológica. Dos orejas y la puerta grande abierta. En su segundo que llevó de calle a varios de los de plata, dio la medida de lo que fue su tarde. Empezó imantando las huidizas embestidas de animal, haciéndose con él de forma magistral. Un temple líquido, un sabor, un ritmo y una cadencia que hicieron sonar la mejor banda de música de una plaza, los olés.. toreo a cámara lenta, toreo al fin y al cabo a un eral incierto al que acabó cuajando de cabo a rabo, dos pinchazos y una estocada precedieron a la petición de oreja concedida por unanimidad.

Aaron Palacio venía con un ambiente inmejorable, pechó con el peor lote y dejó constancia de una gran clase con momentos excelsos al natural, aunque anduve apresurado y queriendo hacer todo en un día, dejó constancia de que aquí hay torero.

Ignacio Boné toreó con temple a su primer novillo y estuvo entregadísimo en su segundo, toda la tarde en novillero y sin dejarse nada en el intento.

La novillada de Boyano, de buen juego en general, fue una escalera morfológicamente hablando.

SÁBADO 1 DE OCTUBRE – Novillada sin Picadores 

Plaza de Toros de Zaragoza, media entrada en los tendidos

Ganadería de Hnos. Boyano, de juego excelente

  • Ignacio Boné, oreja y ovación
  • Fran Fernando, dos orejas y oreja
  • Aarón Palacio, Vuelta y oreja

Texto: Miguel Ángel Elduque

Foto: Luis Barbero