Final del IX «Alfarero de Plata»: clase («El Mene»), arte (Zulueta) y verdad (Pedro Luis)

  • Muy por encima la labor de los novilleros a la del comportamiento de los erales de ALCURRUCÉN

El sevillano Javier Zulueta firma como triunfador en esta IX dedición ha compartido cartel con “EL MENE y el peruano PEDRO LUIS, tres novilleros y tres conceptos distintos hicieron de esta tarde una de las más interesante en Villaseca de la Sagra, podría haber ganado cualquiera y justo ha silo la salida a hombros de la terna, como negativo, el ganado, noble, pero soso, costando coger las telas, Pedro se llevó el peor lote y de los otro cuatro novillos se podría salvar el cuarto, algo excesiva su vuelta, pero sigo sin entender lo que vieron en el quinto para sacar también el pañuelo azul. Muy por encima la labor de los novilleros a la del comportamiento de los erales de ALCURRUCÉN.

ÍKER FERNÁNDEZ “EL MENE”: Desde el inicio se vio que venía a ganar, actitud y serenidad consiguieron enganchar tandas que pocos apostábamos poder conseguir con ese novillo, destacar  cómo el empeño, sin rendirse, consigue someter a un animal para someterse en la muleta, justa oreja. En su segundo, el mejor de la tarde, planteó una faena de temple, profundidad y sin prisa, el de Alcurrucén respondió con nobleza, estando a la altura «El Mene», premiándole con un segundo apéndice.

JAVIER ZULUETA: Se ha llevado el lote, no por eso lo más fácil, si no está firme quedaría en muy mal lugar. En el primero le ha costado entenderlo, una vez cogió el aire vimos arte conectando con el tendido de inmediato dándole una oreja, la segunda, pese a la insistencia, se la negó el Presidente. Con el cuarto de la tarde salió la inspiración del artista, detalles y remate que hacían brillar cada tanda, tal vez el tener en su casa el capote con el que MORANTE toreó la faena con la que cortó el rabo en la Maestranza, le ha dado esa esencia que solo se huele en Sevilla.

PEDRO LUIS: Con otro novillero diríamos que no ha tenido suerte en su lote, Pedro es capaz de cambiar todo y que le sirva para que los aficionados veamos la autenticidad, a su primero sin opciones, eso parecía, le ha sacado los mejores muletazos de la tarde, sueltos, pero haciendo crujir al tendido, lástima de espada que ha dejado su gran labor con una fuerte ovación. Con el que cerró plaza sólo su pundonor ha conseguido ejecutar una faena franca, ha sido el único que realmente ha pisado esos terrenos muy comprometidos, no dar nada por perdido es la fórmula para sacar una faena con un nivel de torería sin disimulos y una dimensión de categorías superiores, prueba de ello, una fea cogida que ha quedado en un puntazo en la parte interior de la rodilla derecha, ni se ha mirado. Dos orejas como premio, de las de verdad, como su toreo. Valor, coraje, verdad… se puede definir de muchas formas, Pedro ha venido para decir mucho en la plaza.

Texto/Foto: Carlos Pinto