El jienense, Alfonso Morales corta una oreja en su debut en Albacete

  • EL ALUMNO DE LA ESCUELA TAURINA DE JAÉN PIERDE UN TROFEO MAYOR POR SU MALA SUERTE CON LA ESPADA

El novillero jiennense Alfonso Morales cortó ayer una oreja en su debut en la plaza de toros de Albacete, considerada la de mayor importancia de Castilla-La Mancha y una de las más relevantes de España.

El alumno de la Escuela Cultural-Taurina de Jaén perdió un trofeo mayor por su mala suerte con la espada, donde tuvo que hacer uso del descabello, tras una faena con ambas manos llena de temple, ligazón y hondura, a un novillo noble pero manso, de la ganadería salmantina del ‘Iruelo’, que supo someter con su muleta gracias a estar siempre cruzado entre sus pitones y cargando la suerte en sus derechazos, naturales, pases cambiados por la espalda y trincherazos por bajo, entre otros lances.

Morales, de solo 16 años de edad, ya se lució en un quite por tafalleras al eral de su compañero extremeño Manuel Fervola, que culminó con una larga cordobesa lentísima y llena de gusto, belleza y plasticidad.

El novillero de la capital jiennense suma ya 2 orejas en el mismo numero de festejos sin picadores que lleva esta temporada, tras la que cortó el pasado 16 de mayo en la Feria de Santisteban del Puerto, donde reapareció tras algo más de 3 meses después de resultar cogido en la final del 64 Bolsín de Ciudad Rodrigo (Salamanca), considerado el más importante de España en este tipo de certámenes taurinos.

El próximo compromiso de Alfonso Morales será el sábado 8 de junio en la plaza de Castellar, dentro de otro concurso sin caballos, que en este caso organiza la Asociación de Escuelas Taurinas Andaluzas ‘Pedro Romero’ con ámbito autonómico.

«Espero que cambie mi sino con la espada del inicio de esta temporada, porque en Santisteban también perdí por ello mayor premio. Tengo que corregir muchos errores más, gracias a los sabios consejos de mis maestros, Antonio Sutil y David Valiente», reconoce el alumno de la Escuela Taurina de Jaén.

Su compañero Rafael Fandila fue muy aplaudido en Albacete por un par de banderillas que puso de poder a poder, en la misma cara del novillo, y por su acertada brega con el capote.