El bozal a los taurinos y actitud de avestruz frente al compromiso

Andamos los taurinos en horas muy bajas.

Primero fue el desprecio, después el rechazo violento, más adelante las amenazas, insultos, agresiones. Ahora, lo que es peor y la defensa es mucho más complicada, el olvido, el desinterés y todo ello frente a una mirada de avestruz de  conciudadanos, instituciones, jueces, cuerpos de seguridad y administraciones. En fin, así está la cosa.

Hace unos días la cuenta de Cayetano en una de las redes sociales, la de Instagram de Cayetano Rivera Ordóñez fue eliminada en una acción abusiva de juzgado de guardia. De país totalitario. De sociedad sin libertad. Haría bien el españolito medio en comenzar a enseñar los dientes. Así ese expresa, con toda razón Carlos Ruiz Villasuso en la página de mundotoro en un «diario de alarma» creado para seguir manteniendo viva la llama entre el público, los aficionados y especialmente todos los taurinos de cuanto sucede en este peculiar mundo taurino

Creo que el grito, especialmente desgarrado de Villasuso merece la pena recordar: «A Cayetano no lo amenazan de muerte por ser Cayetano. Lo amenazan por ser torero. A un servidor no lo amenazan por ser periodista, sino por serlo del mundo del toro. A un niño que quería ser torero no le desean la muerte por ser niño, sino por querer ser torero. A Víctor Barrio no se le humilló tras morir por morir, sino por ser torero. A todos y cada uno de los que se amenaza, se insulta, se denigra, se mancilla honor y buen nombre, no es a título individual sino colectivo. Por pertenecer a un colectivo, a un grupo determinado contra el que existe, desde hace mucho tiempo, odio y un odio creciente, un odio en progresión. Cada vez somos más colectivo y cada vez somos más odiados. Una evidencia tan clara y abrumadora que sólo la pasividad, desvergüenza y falta de un mínimo sentido de la justicia ha permitido. Y esta permisividad ha convertido a este odio en un lugar común, en un algo normalizado, en un paisaje más de este ecosistema aberrante.

Y no extraña pues que hasta el Mando de Operaciones de la Guardia Civil declare en público que se  instaba a identificar y seguir aquellos bulos o «fakes news», noticias falsas, que pudiesen provocar «desafección a instituciones del Gobierno».

Vivimos una época convulsa, dura, complicada, difícil, pero los taurinos no podemos esconder la cabeza y el pescuezo en la arena, como si eso no fuera con nosotros.

¡Cuánto gusta a muchos gobernantes poner el bozal a quien no tiene el pensamiento único de su ideología y con qué tranquilidad, sin exaltarse, sin protestar, la sociedad parece consentir todas y cada una de estas obviedades!.

Como el cuento del pastor que gritaba llamando a los compañeros «¡Que viene el lobo!» y tras acudir en tropel para defender el rebaño observaban que habían sido engañados por la llamada. Luego, cuando vino de verdad, todos creyeron que la llamada era mentira, no fueron al aprisco y el lobo devoró todas las ovejas.

Ayer fue Cayetano, mañana podrá ser cualquiera de nosotros.

Escrito por Jesús López Garañeda

Foto: José Fermín Rodríguez