- Artículo de opinión de nuestro compañero Antonio Anaya
Por fin ha imperado el buen criterio en Castellar y tras la dubitativa e impersonal feria taurina de 2023 y el desastre de 2024, este año se han presentado unos carteles que, a priori, merecen la pena tenerlos en cuenta. Una feria de novilladas sin caballos, en agosto, con cuatro festejos de seis reses cada uno y con tres novilleros por tarde.
Algo que en principio parece bastante serio y que retoma la vieja tradición local y la senda iniciada en 2019 y consolidada en 2021 y 2022. Bienvenido este reconocimiento tácito de anteriores errores. El formato no es el de un Certamen, que creemos es más idóneo y más riguroso, examinando a los novilleros, con fases clasificatorias y una gran final, pero sí se ha conformado una buena feria de novilladas con el trofeo «Ricardo Lopez», para el novillero más destacado del serial. Está claro que este trofeo, en una feria así, se diluye un tanto entre doce novilleros, sin festejos clasificatorios y sin la gran final.
No obstante, no ocultaremos nuestra grata sorpresa y sea de quien fuese la idea de volver a construir estos carteles, de los que nunca debió apartarse la feria taurina castellariega, hay que reconocer el acierto en esta programación.
Habrá que esperar, como es lógico, a la presentación de los novillos y a que los festejos se desarrollen con rigor y seriedad, con banderilleros que plasmen su tauromaquia con máxima profesionalidad y que faciliten la lidia adecuada a los novillos y el mayor acierto posible con los rehiletes.
Los novilleros son de lo más destacado en su mayoría y algunos de ellos con clara proyección y futuro, como Alfonso Morales, que tanto reclamamos sin éxito el año pasado, de la Escuela de Jaén y como Blas Marquez de la Escuela de Linares, por citar los dos más cercanos. También figura Manuel Quintana, y otros varios no exentos de interés que se pueden comprobar en el cartel de la feria que adjuntamos.
Las ganaderías anunciadas corresponden a la Quinta, que es de procedencia Santa Coloma; la de Saltillo con encaste propio como indica su nombre, aunque con características comunes con la anterior y acompañadas de dos vacadas jaeneras, como son la de Martínez Campos y Martín Carrasco.
Buenos auspicios, por tanto, con esta próxima feria y deseamos ya, desde aquí, lo mejor a todos los novilleros y ganaderos, por el bien de la fiesta y de la tauromaquia en Castellar.
Al Ayuntamiento, organizador y responsable absoluto de la feria taurina, le pedimos máxima transparencia en todo, pues es dinero de todos los castellariegos lo que tenemos entre las manos.
Cuidar y fomentar el desarrollo de la base de la fiesta de los toros, es fundamental para su permanencia en el futuro. ¡Bienvenidos al sendero que nunca se debió desandar!