Cultura por partida doble

  • Artículo de opinión de nuestro compañero Antonio Cepedello

«Cultura: Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grados de desarrollo artístico, científico o industrial en una época o grupo social»

«Cultura popular: Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo»

¿Cuál de estas dos definiciones de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) les viene bien a los que han presentado la reciente Iniciativa Legislativa Popular (ILP) antitaurina para encuadrar la Tauromaquia? Nuestro arte milenario cumple las condiciones de ambas. Es decir, que es cultura por partida doble o con mayúsculas, como quieran.

Por lo tanto, esta petición es absurda al cuadrado o con signo negativo de maldad y desaprobación. Estos señores, con todo el respeto del mundo, si quieren que prospere su reivindicación, tendrán antes que cambiar el castellano, la lógica, la ciencia y todo lo que les haga falta, porque su ignorancia no tiene límites destructivos, ni juicio, ni lógica ni razón alguna.

¿Por qué no son más valientes y piden que, como a ellos no les gustan los toros, los prohíban por Real Decreto? Y ordeno y mando ‘falsoanimalistas’ e ‘hipócritaecologistas’ al canto. Que se quiten ya la careta de demócratas, progresistas, tolerantes  y defensores de los valores y principios sociales. Que ya está más que demostrado que no lo son.

¿Cómo pueden negar estos incultos la relación histórica de los toros con todas las artes? Como ocurre con las plazas o los cortijos de las fincas de ganado bravo en el ámbito de la arquitectura; o con las imágenes taurinas en la pintura y la escultura; o con los pasodobles en la música y la danza, o con los numerosos libros y películas sobre toros en la literatura y el cine, que son las 7 principales disciplinas artísticas.

¿Qué criterios poseen para eliminar de un plumazo la relación que la Tauromaquia ha tenido siempre con la historia de España, tanto en el terreno de la política, influyendo en decisiones y cambios gubernamentales importantes, como también en las costumbres y tradiciones populares?

No han tenido tampoco en cuenta estos «pancarteros» que los toros aparecen en vestigios de cuando la Península Ibérica no era aún ni Hispania, como en Guisando (Ávila), e incluso muchísimo antes en hallazgos de exvotos religiosos de toros durante la Edad del Bronce. La primera corrida está datada hace ya más de mil años, en el siglo XII. Se quieren cargar siglos y siglos con un plumazo dictatorial.

¿No es todo esto cultura? O cultura es sólo lo que ellos digan o, mejor dicho, lo que les manden decir sus adinerados y poderosos ‘señoritos’, que financian estas campañas de exterminio social. A pesar de todo ello, y de declararse la mayoría «intelectuales y sabios», estos animalistas de salón y ecologistas de laboratorio recogen firmas para negar lo que la Historia les niega a ellos. Ellos sabrán.