Crónica de una oportunidad perdida

Extraordinaria crítica del Centro Francés de Tauromaquia a su Alumno Rafael Ponce de León.

Enhorabuena al Maestro Bernard MARSEILLA que tuvo la voluntad de programar una Novillada Sin Picadores en su Feria, sabe muy bien que no se pueden recolectar los frutos de un árbol sin regar las raíces, el Maestro «El Rafi» es una prueba fehaciente de ello.

«En ISTRES, habíamos designado a Rafael PONCE DE LEÓN para defender nuestros colores en la Novillada Sin Picadores matutina.

Rafael lo tenía todo para triunfar, un novillada de Roland Durand  «a medida» para este tipo de espectáculos, un traje precioso, una cuadrilla formada por los mejores profesionales, pero la gloria no estaba ahí: Rafael no estaba allí.

Recitaba sus lecciones a la perfección, tenía los mejores gestos de capa o muleta que fueron de lejos los más notables de la mañana, pero la emoción no cruzó la barrera.

Esta emoción le quedó muy interior, sin contacto con el público, ¡permaneció perfectamente frío a pesar del fuerte calor!

El Centro Taurino Francés, como una escuela de pintura, enseña los fundamentos, la historia, la técnica, aprender a pintar, a «mezclar colores», a elegir el marco, el tema, pero sin un impulso personal, el artista no puede ganarse el entusiasmo de el público.

Van Gogh se hizo inmensamente famoso después de su muerte, para un torero es imposible.

El Arte Taurino es el arte del momento, que es lo que lo hace superior a otras artes.

La esencia artística se evapora al final del gesto, que es tanto más sublime: ¡una mitad de Morante, una natural de Ureña, un derechazo del Rafi…!
 
Lástima, Rafael tendrá que aprender de esta lección, pero ojo, en el contexto actual donde las novilladas son demasiado escasas, las plazas son caras y la lucha es despiadada.

Rafael es un chico inteligente y valiente, sin duda lo volveremos a ver pronto, ¡oreja en mano!»
 
Texto: Christian LE SUR

Foto: Jean L. Jonet