Circuito de Castilla y León, extraordinarios novillos de López Chaves en Fuentesaúco

Una de las alegrías más destacadas de esta tarde en tierra de garbanzos, la zamorana Fuentesaúco, ha sido la bravura y clase de los novillos de López Chaves lidiados en 1º, 3º y 5º lugar en la tarde de hoy en el festejo correspondiente a la cuarta de las novilladas sin picadores ofrecidas por la Fundación del toro de lidia y con el patrocinio de la Junta de Castilla y León.

Organización ejemplar de Servicios taurinos del Duero S.L. la empresa de Ángel Castro y Nacho Matilla, en materia sanitaria, consiguiendo además un lleno en la plaza de todo el aforo permitido, y ofreciendo un espectáculo bello y significativo de la vuelta de los toros a nuestra tierra. Aquí destacar también la colaboración del Ayuntamiento de Fuentesaúco y su personal que han hecho posible este dechado de virtudes y que no nos cansamos de reconocer y aplaudir. Las cosas cuando se hacen bien, hacen que se logren los objetivos y se consigan los fines propuestos sin duda alguna. Hasta el tiempo, fresco y algo desapacible, con nubes y viento que molestó a los novilleros en algunos pasajes de la tarde, mejoró en buena parte saliendo el sol que se agradecía.

Hay que destacar el juego de los novillos corridos en esta novillada. Bravos y nobles en general, extraordinarios los de López Chaves, uno de ellos el corrido en primer lugar de nombre «canastillo» cuajado, bien presentado, noble y bravo como el resto de sus hermanos, sería reconocido por el jurado y otro, el quinto, premiado con el pañuelo azul. Los tres de la interrogación encastados y con ciertas dificultades para los chavales, tuvieron también su gracia, pujanza, aguante y bravura, especialmente el corrido en cuarto lugar de nombre «ruidoso«, marcado con el número 49, por el pitón izquierdo arrastraba el hocico con ansia y metía la cara cuando el novillero le bajaba la mano. Ninguno de los de la interrogación abrió ni tan siquiera la boca para respirar.

Por la brega Mario Campillo estuvo en maestro y sus compañeros José Luis Barrero y Jesús Fernández con los palos fueron aplaudidos.

Y vamos con los chavales que demostraron los tres ganas y decisión, aunque quien se llevó el gato al agua y dos orejas merecidas fue Mario Navas quien hizo bueno aquello de «no hay quinto malo», cuajando una notable faena al bravo de López Chaves y despachándolo de una estocada. El muchacho estuvo en novillero como suele decirse, aunque ante el de la interrogación que lo había lidiado como primero de su lote estuvo aseado, pero a la defensiva porque creo detectó algún defecto en el animal. No obstante en sus comienzos de faena sacó a los medios al ejemplar y en algunos momentos embarcó al burel pues humillaba. No se libró del revolcón cuando el aire le descubrió y el santa Coloma se lo echó a los lomos bien es verdad que sin consecuencias. Un Pinchazo y una estocada desprendida, contraria y caída pero efectiva tiró por tierra a «fardón» y recibió los aplausos del público. Luego en el quinto, como digo, Mario se sacó la espina y dio una sinfonía de colocación y temple con el de López Chaves al que logró desorejar por partida doble.

Abrió plaza el hijo de Juan Sagarra, el ganadero de Raso Portillo, Juan Ignacio Sagarra que vestido de verde y oro marcó la esperanza y la evolución del tiempo. Juan Ignacio ha mejorado mucho en su concepción del toreo pero arquea demasiado la figura en los cites con lo que la sensación que da a quien mira es de una torería a corregir. Sin embargo estuvo muy valiente en los dos de su lote, entregado, con firmeza y decisión. Alargó las faenas en demasía, cuestión que deberían haberle advertido porque ante el primero que tenía algún trofeo ganado, los perdió él mismo al alargar inútilmente su faena. Había empezado con unos doblados por bajo poderosos, plenos de torería y gracia, sacando a los medios al novillo y allí se fajó con él en toda la lidia hasta que la última fase decidió cerrarlo y el novillo no le consintió demasiado al quererlo torear más cerrado en tablas. Ovación y palmas fue el resultado de su paso por Fuentesaúco.

Juan Pérez cortó una oreja al tercero de la tarde «campanerito» nobilísimo animal y bravo que brindó a un espectador del tendido al que dijo exactamente esto que oí al estar justo al lado «Quiero brindarte la muerte de este novillo por todo lo que haces por mí y por lo que te quiero». Unos me dicen que era su padre. Lo cierto es que toreó con fundamento muy bien por el pitón izquierdo por el que iba entregado y mejor  el encastado animal. La suerte de matar no estuvo a la altura de la faena, pero la oreja cayó en su esportón. En el que cerraba plaza recibió aplausos.

Mario Navas resultó a la postre el triunfador de la jornada. Tiene estilo, colocación y ha mamado de cerca el toreo. No en balde es el hijo del banderillero Navas que tantos años fue con Manolo Sánchez, el torero de Valladolid. Colocación y estilo, además de entereza para culminar la suerte de matar, sin arrugarse y estirando el brazo, marcando los tiempos, atesora este joven torero que hoy ha demostrado en Fuentesaúco que él sí quiere ser torero.

Cuarta Novillada del Circuito de Castilla y León 

DOMINGO 4 DE OCTUBRE Novillada sin Picadores 

Plaza de Toros de Fuentesaúco, lleno de “no hay billetes” en el aforo permitido

Ganaderías  de Ignacio López Chaves (1º, 3º y 5º) y de La Interrogación (2º, 4º y 6º), el 5º premiado con la vuelta al ruedo

  • Juan Ignacio Sagarra, ovación y palmas
  • Mario Navas, ovación y dos orejas
  • Juan Pérez, oreja y palmas

Escrito por Jesús López Garañeda 

Foto: José Fermín Rodríguez