«Chorizo de Toro Bravo», energético, natural, saludable y vital en la Cigoñera

La finca al pie del Carrión de la Cigoñera, propiedad de la familia Caminero, ha tenido en Pedro, uno de los hijos de Simón y María Jesús, la idea de abrir una empresa de embutidos para dar salida y encontrar rentabilidad a algunas de las reses que este año no han podido participar en encierros, capeas, novilladas y corridas.

Hace unos días el Norte de Palencia publicaba un reportaje al respecto en el que Pedro explicaba la razón por la que había puesto en marcha esta iniciativa.

Esta familia está intentando sostener la ganadería de bravo en la vecina localidad palentina de Carrión de los Condes y «de momento, estamos convirtiendo en embutido los toros de más cinco años y las vacas que no nos gustan», explica el ganadero desde que fundó la empresa Embutidos de Toro de Lidia Caminero y junto a su mujer, Lourdes Senovilla, ha transformado en chorizos, salchichón y cecina unas sesenta reses bravas. «Estamos intentando sostener la ganadería de esta forma hasta que vuelva la normalidad. Nos va a costar mucho sacrificio», reconoce Pedro Caminero.

La ganadería de Simón y Hermanos Caminero ha surtido de reses bravas durante años a pueblos con una tradición taurina tan fuerte como la que hay en Peñafiel, Cuéllar o Medina del Campo, y ahora se ha puesto manos a la obra con mondongueras de fiel especialidad para elaborar los chorizos y salchichones de lidia. Pedro ratifica  «Estamos matando a los animales en Medina de Rioseco y secamos el embutido en un pueblecito de León, en un secadero de una empresa externa que se dedica a secar cecina. Es un producto nuevo para ellos también porque no hay muy poca gente que se dedique al embutido de toro de lidia, pero todos tenemos mucha ilusión»

Es grato siempre encontrar a gente del mundo del toro que aviva el seso, discurre y  encuentra salida para seguir nadando en las vicisitudes de la vida y no ahogar y terminar con una explotación ganadera de fama, reconocida en toda la región. Y si como decía Pedro han tenido que cambiar embestidas por longanizas en este año fatídico y tremendo, la suerte sonríe siempre a los intrépidos.

El embutido de lidia es, sin duda ninguna, sano, nutritivo, natural y saludable. Eso ha abierto la esperanza a la Cigoñera de Carrión de los Condes, orgullo y raíz de una familia a la que apreciamos y queremos sinceramente. Mucho ánimo y ustedes lo vendan bien.

Texto: Jesús López Garañeda

Fotos: José Fermín Rodríguez