Gran éxito en Castellar del “Tentadero Solidario en Clase Práctica”

  • Un granito de arena más para apoyar el futuro de la fiesta

Había ayer, en Castellar, el típico runrún de toros en una jornada festiva. Se trataba de un tentadero en clase práctica, con entrada gratuita y solidaria por aportación de un producto imperecedero y parecía una tarde grande e importante por el ambiente. Se llenaron los tres contenedores preparados al efecto.

Hubo mucha gente en los tendidos, tanto aficionados como un público gustoso de ver un espectáculo taurino, un tentadero, trasladado a una plaza de toros con público. Había, por tanto que aprovechar y difundir y proyectar conocimientos sobre algo tan importante como una tienta de reses en la tauromaquia. Un tentadero es como un laboratorio de una ganadería, fundamental para asentar sus propias bases, sus características y peculiaridades… y había que explicarlo como se hizo desde el principio y en cada momento de la tarde.

Como esto era una actividad organizada por la Escuela de Jaén, en su XXV aniversario, con la colaboración del Ayuntamiento, se hizo también un emocionante homenaje a Lucio Sandín, alumno pionero en su día de la Escuela Nacional de Tauromaquia y uno de los Príncipes del Toreo. Lucio dirigió el tentadero con la colaboración del responsable de la Escuela y del ganadero presente.

El público asistente aprendió, aunque fuese solo un poquito, y además resultó una tarde entretenida y muy bonita. El maestro, Morenito de Aranda, no es que estuviese bien, es que dio toda una lección magistral a lo largo de la tarde y destacó en todo momento en la lidia y colocación de las reses, tanto en sus dos vacas como colaborando con los alumnos de la Escuela.

En una de las vacas, de Guadalmena, que resultó excepcional tanto con el caballo como con capote y muleta, estuvo Morenito, como un maestro de toreros, consiguiendo momentos memorables con un empaque, una enjundia y una torería fuera de toda duda. Se marcaba la calidad y la distancia que hay entre este torero y otros que están anunciados, inexplicablemente, en algunas ferias importantes. Deberíamos ser un poco más justos en esto de los toros. No busquemos fuera y hagamos algo de autocrítica dentro.

Jesús Llobregat, como alumno muy destacado de la Escuela, y sobre todo como triunfador del Certamen de Novilladas de Castellar 2021, trofeo Ricardo López, anduvo muy torero y muy bien toda la tarde, tentando y toreando muy bien la vaca que le correspondió, con esa clase, calidad y buen gusto que atesora, pendiente de lo que sucedía en el ruedo durante toda la tarde.

Quienes apoyamos la fiesta desde su base y sobre todo pretendemos su difusión didáctica y su promoción, con el ayuntamiento de Castellar al frente, fue sin duda una actividad más que interesante para encuadrarla en esa política de apoyo e inversión –como gusta decir a nuestro Alcalde, Pedro- en los que empiezan y en nuestro ya importante, Certamen de Novilladas sin caballos.

Pudimos ver, en esa línea, que la Escuela de Jaén tiene una importante cantera que sin duda nos hace ser optimistas de cara al futuro. Dos alumnos de muy pocos años, Iván Almagro y Leo –muy pequeño todavía- nos deleitaron y otros con más edad, de los cuales, aunque nos podemos olvidar algunos, me atrevería a destacar a Fuentes Bocanegra, Moraleño, Jurado… y algunos más. Todos ellos nos mostraron su potencial, como entienden el toreo, sus ganas y su afán y, además, nos devolvieron la ilusión sobre la permanencia de la fiesta en el futuro e hicieron las delicias y el disfrute del público. ¡Enhorabuena a los chavales, a sus profesores y a la Escuela de Jaén! Sin las escuelas taurinas, hoy, el futuro sería muy complicado. Ahora mismo son un elemento esencial en la fiesta.

Una tarde redonda que puso un pequeño granito de arena para sostener el futuro de nuestra inigualable fiesta de los toros.

Texto:Antonio Anaya Marín

Fotos: Las dos grupales son de Nines Ortega, la otra de Pedro García