4ª del Certamen de Castellar; la importancia de los novillos en una feria sin picadores

  • Cuarta y última de la Feria de Novilladas sin Picadores «Trofeo Ricardo López» de Castellar

Novilleros y novillos son los únicos y principales protagonistas de un certamen o de una feria de novilladas sin caballos. Si falla uno de los dos elementos algo tan fundamental como los festejos sin caballos se devalúan, sobre todo, ante el público de toros, que no sea muy aficionado. Desde el punto de vista de un aficionado, creemos que es importante mantener en cada lugar el tipo de toro, en este caso de novillos, que se viene esperando por la afición y el público de toros de ese entorno. En la mayoría de los sitios suele haber un tipo estándar aproximado del tipo de novillo que a través de los años ha sido mejor aceptado.

En Castellar siempre ha gustado el novillo con presencia y nunca parecerá demasiado a la mayoría. Todavía hay quien va o no a los toros por la tarde en función de la presencia de los novillos en el encierro. Ayer, como ha venido siendo habitual estos días, unos más que otros, hubo algunos novillos que, por su tamaño se salían y mucho de ese modelo que desde siempre se trataba de mantener. Sin duda esto quita importancia a la labor del torero en el ruedo y desde luego va en detrimento de su lucimiento. Por sentido común, no se da la misma trascendencia a una faena con unos novillos o con otros. Ocurre incluso con el comportamiento de cada res. Pero esto puede ser más o menos impredecible. Sin embargo el tamaño y las hechuras es el que se quiere elegir libremente.

Ayer la novillada no se lidió completa, como ocurrió el día de la Quinta, aunque por distintos motivos. La titular de Martín Carrasco, al traer el segundo día dos de los que figuraban en el cartel de ayer, tuvo que ser completada con otros dos novillos, los dos primeros, de la ganadería de Benito García Chicano, que resultaron demasiado pequeños.

Tomás Jiménez, de la Escuela de Baeza, no pudo lucirse del todo con el primero de Benito García. Se le vieron detalles y anduvo con corrección y buena técnica. Como decíamos, creemos que todo pierde importancia con un novillo pequeño. Estocada y oreja. En su segundo, de otro tenor, demostró muchas cualidades y sobre todo veíamos que el toreo le fluía con mucha naturalidad. Tiene arte y eso se nota. Habrá que verlo más pues me parecieron interesantes sus formas. Obtuvo un trofeo.

A «El Exquisito», novillero de la Puebla, al que con otro novillo pequeño de la misma ganadería le ocurrió algo parecido a su compañero. No pudo lucir del todo su realidad en el momento de su carrera en el que se encuentra. Es un novillero del que cualquier aficionado, al menos de Andalucía conocemos sus cualidades y su excelente corte de torero. En su segundo ya con otro tamaño, estuvo muy bien con el capote. Dio tandas de naturales haciendo honor a su nombre: con exquisitez. Voluntarioso y bien con la derecha. En una tanda final de naturales sobresalió uno genial. Como colofón a su trasteo dio unos ayudados por alto muy toreros. No mató del todo bien y sólo se le concedió un trofeo.

A Blas Márquez, de la Escuela de Linares, también le conocemos, y le tocó en suerte uno de la ganadería titular que dio poco juego. Él es un novillero elegante y así transcurrió un trasteo que no fue a más por las condiciones del burel. En su segundo, un novillo bien presentado estuvo muy bien con el capote, como en algún quite que hizo. Comenzó muy bien toreando doblándose por bajo e hizo una faena medida a las condiciones del novillo, con muletazos de mucha calidad. Él es un novillero con clase. Por su físico, y quizás por su toreo, puede traernos a la memoria al, siempre recordado, monstruo de Córdoba. Este año será el 78 aniversario de su mortal cogida en el
histórico coso donde se forman y entrenan los alumnos de la Escuela linarense.

Plaza de Toros de Castellar

Ganaderías de (4) Martín Carrasco y de (2)Benito García Chicano. Los de esta ganadería tenían escasa presencia. Los de Martín Carrasco resultaron, en general manejables, pero sin romper del todo.

  • Tomás Jiménez, oreja y oreja
  • Manuel Luque, “El Exquisito”, ovación y oreja
  • Blas Márquez, ovación y dos orejas

(En el festejo anterior se reflejó por error que Cristóbal de Lara había obtenido un trofeo en su último
novillo y no era correcto. No se le había concedido la oreja del burel)

Información/Foto: Antonio Anaya Marín