2ª Novillada del «Alfarero de Plata», la crónica de Carlos Pinto

III CERTAMEN “ALFARERO DE PLATA” 2ª NOVILLADA CLASIFICATORIA.

A pesar del escaso juego que han dado los de JUAN GARCIA RIVERA y CARLOS SERRANO, ha sido una tarde muy interesante por la aptitud de los novilleros, seis modos distintos de resolver la actuación y dejar ver sus cualidades y “armas” a emplear para que los aficionados entendiéramos que quieres tener su sitio en esta difícil profesión.

Gran entrada en los tendidos con numeroso público joven.

CLEMENTE JAUME: “DOLORES”, desde luego que el nombre lo dice, dolores de cabeza los que le dio a Clemente este novillo, manso y rajado desde el primer muletazo, no se rindió el novillero, optó por dar pelea y cambiar los terrenos al novillo, podría haber planteado una faena variada, aun así, captó la atención del tendido, quien le premió con una ovación.

ALEJANDRO PEÑARANDA: El albaceteño resolvió la papeleta con clase y torería, novillero cuajado, con solvencia manejó las telas dejando tandas por lo natural profundas y templadas, faena elegante y artista. Alejandro es uno de los novilleros de este escalafón que merece la pena seguir, la espada hizo que cambiara la oreja por una sonora ovación.

ERIC OLIVERA: Ya dejó ver en el quite del anterior novillo de qué color pintaría su faena, concepto clásico, del toreo de verdad, en suerte le tocó el astado que se dejó más y lo supo aprovechar, ligó tandas con la izquierda que calaron de inmediato, temple y despacio, rematando elegantemente cada tándem, muy en torero. Villaseca es plaza de aficionados, valoraron la actuación, le pidieron fuertemente la oreja que cortó.

RUBÉN NÚÑEZ: Novillero que pertenece al CITAR (CENTRO INTERNACIONAL TAURINO DE ALTO RENDIMIENTO), queda patente la buena preparación recibida, limpio manejo de los trastos, en el capote acompañando con el cuerpo llevándolo con suavidad, en la muleta ya sabía las complicaciones del animal, tenía que entregarse y echar mucho valor, desde los primeros muletazos de rodillas y pasando ajustadísimo por la espalda se vio que Núñez quiere un sitio en la semifinal, este es un ejemplo de la aptitud que se tienen que presentar. Sonora ovación.

JESÚS ROMERO: Mala suerte en el sorteo, dicen que no hay quinto malo, pero nada más lejos de la realidad el de CARLOS SERRANO, Jesús trató de buscar alguna tanda que dejara ver sin buen concepto que tiene, todo quedó en flashes que por momentos nos dejaron ver calidad del novillero. Su esfuerzo le sirvió para saludar al respetable.

“EL MELLI”: Esperamos ver esa chispa de Sevilla en Villaseca, el Moromense puso toda la carne en el asador, un poco acelerado, pero por intentar dar todo, todo se fue asentando y atisbamos triunfo, “Mentiroso”, apropiado nombre para el que cerraba plaza, nos engañó dando al traste cualquier opción de faena. De nuevo destacar la aptitud con la entrega al cien por cien.

La tarde ha sido muy entretenida, de esas que los novilleros aprenden para superar obstáculos y los aficionados aprendemos a ver toros y la capacidad de los novilleros, pero cuando todo acompaña y el público también se entrega, gusta ver un tándem completo, se tenga más o menos suerte, pero siempre les hemos visto en torero, lo básico que se pide en este escalafón, eso significa que estos noveles de la tauromaquia no solo lo parezcan, sino también que lo sean dese el principio al fin, desluce mucho cuando estos jóvenes te emocionan con muleta y capote, chiquilinas, verónicas, naturales, trincherinas, desdenes…. Todo en esta tarde, y además de clase, estamos viendo a un torero, una palabra de una grandeza como pocas, pero qué decepción cuando salen de cada tanda o van hacia el callejón a cambiar los tratos o beber agua, cualquier momento en el que no están delante de la cara del animal, lo que cuesta llegar a la cumbre en una faena y de repente saltan al vacío y les vemos vulgares, cuánto afea la actuación.

Imaginar en el Palace, sentados a comer y solo con la vista ya tienes el paladar predispuesto a saborear de manera especial cada plato, pero en lugar de poner servilletas acorde, nos ponen un rollo de papel de cocina para limpiarnos, no dejaríamos nada en el plato, seguro, pero saldríamos hablando de esa vulgaridad del papel de cocina. El que va la Palace sabe dónde está y no le importa pagar lo que sea.

¡¡¡ El caché no se pide, se gana !!!

Texto/Foto: Carlos Pinto