Arrancó en Orduña el Certamen «Iván Fandiño»

  • Arrancó la jornada taurina con una estampa antigua: los novilleros iniciaron su marcha hacia la plaza de toros de Orduña (Vizcaya), bajo la atenta mirada de la Virgen de la Antigua y parando en su camino ante el busto del maestro Fandiño, para realizar una emotiva ofrenda floral

En los chiqueros esperan cinco fuertes novillos, acordes al considerable tamaño del ruedo, de la ganadería de José Cruz.

Mientras, los sones de la banda municipal de Orduña acompañan a los novilleros Manuel León (1o, 3o y 5o), Manuel Domínguez (2o y 4o), Arias Samper (sobresaliente) y a sus cuadrillas hasta la recién remozada plaza, que ha sido magníficamente pintada y embellecida por los orduñeses para la ocasión.

Todo ello para dar lugar a una novillada organizada por el Excelentísimo Club Taurino de Bilbao, el Ayuntamiento de Orduña y BMF. Novillada que además da inicio al Certamen “Iván Fandiño”, cuya segunda fase se celebrará el próximo 27 de junio en Trucios.

Con una gran entrada de tres cuartos largos en la plaza salta el primer novillo al ruedo. De buena presencia el animal, muestra mucho estilo, al mismo tiempo que acusa falta de fuerza. Aprovecha bien Manuel León el buen tranco del novillo siendo consciente de que es necesario templarlo mucho para que el animal no pierda las manos. Al tomar la muleta con la mano izquierda se revela la buena condición del novillo por ese pitón, llegando incluso a
venirse arriba y a alargar el viaje, lo que permite profundos naturales del novillero. Entierra la espada algo defectuosa después de un metisaca. Oreja para Manuel León y palmas para la gran clase del novillo.

Segundo novillo, bien formado y de buen trapío. Inicia Domínguez con variados lances de capa. El novillo da muestras de bravura y de celo en las telas. Se dirige Manuel Domínguez al tendido para brindar al padre del siempre recordado Iván Fandiño, Paco Fandiño. Solos novillo y novillero en el ruedo se confirma la gran condición del astado, que se rebosa mucho. Empieza toreando ceñido Domínguez con la derecha, para después aprovechar con la zurda el gran viaje del animal, que propicia naturales de mucha largura. Compone la figura y recto como una vela se ciñe al burel por derechazos. Abrocha la faena con un trincherazo de cartel de toros. Se complica el novillero la entrada a matar pasando muchas veces al novillo, incluso recibiendo el aviso. Estoquea tras varios intentos y descabella,
perdiendo el triunfo. Ovación para el novillo en el arrastre.

Muy repetidor el tercer novillo de salida y fijo en el capote de Manuel León, lo que propicia buenas verónicas. Arias Samper sale al quite e impresiona con gaoneras muy ajustadas, a la antigua, de “pata p’alante”, como se deben hacer. Manuel León toma la muleta con derechazos muy ligados, templados y en una baldosa. El novillo va a más con gran celo y fijeza, es exigente por bueno y necesita mucho temple. Llegan momentos de desacople del novillero y los enganchones. Después se entona más Manuel León y da término a la faena con naturales de muchos quilates y toreo por bajo con trincherazos y trincherillas. Con los aceros deja un pinchazo delantero y una buena estocada. Oreja y arrastre lento para un excelente novillo que escucha una gran ovación.

El cuarto novillo de la tarde, bien presentado, fijo en el capote y metiendo bien la cara, propicia quizá el mejor toreo de capa de la jornada, con verónicas muy templadas de Domínguez, que da comienzo después a la faena de muleta con un pase cambiado citando desde lejos y rematado con un cambio de mano. El novillo, de gran fijeza y transmisión, sale con la cara alta al final del muletazo, pero llevado por el novillero muy toreado desde el embroque alarga el viaje permitiendo profundos naturales de Domínguez. Se le otorga una oreja tras un metisaca y estocada defectuosa. Ovación al astado en el arrastre.

La generosidad de los ganaderos premia el buen hacer de Manuel León al que se le da la oportunidad de lidiar al quinto que hacía de sobrero, un novillo fuerte y cornigacho. En el toreo de capa destaca una media para abrochar el ramillete de verónicas. Se inicia el tercio de muleta con toreo por alto frente a otro gran novillo exigente que requiere mando. Muestra el astado transmisión y humillación cuando se le sabe llevar bien con la izquierda,
pitón este por el que aparecen los mejores pasajes de la faena. El mal uso de los aceros priva a Manuel León del triunfo.

Finaliza el festejo con la salida por la puerta grande de Manuel León y entre la alegría de los asistentes por ver que la tauromaquia en Orduña tiene un más que prometedor futuro.

Información: Jaime Ibáñez de Mendoza Quintana