Entrevista a Pedro de la Hermosa, destacado Novillero sin Picadores

  • Entrevista de nuestro compañero Antonio Anaya Marín

El sol lucía esplendoroso en las Ventas, iluminando de lleno la plaza de toros de Madrid, la primera del mundo, dicen, y dentro de ella, en su memoria y en su historia, tantas tardes inolvidables, triunfos clamorosos, salidas triunfantes y en olor de multitud por esa Puerta Grande “sacrosanta”. También el lado opuesto: el del dolor de las cornadas, consustancial con la fiesta misma, y el de no poder triunfar por diversas circunstancias. En todo caso este monumental, especial coso y único en el mundo, es la representación del sueño de la gloria del toreo, del no va más de la tauromaquia y de la fiesta brava.

Muy cerca de este monumento a la tauromaquia, llegaba en este radiante día, Pedro de la Hermosa, novillero sin picadores, nada más y nada menos. Uno de los novilleros sin caballos que más interés e ilusiones despierta actualmente. Él encarna el más bello comienzo de una carrera única y sin par, que destila ese romanticismo y esa liturgia del toreo que sólo en los comienzos se saborea y se palpa en toda su plenitud. Pedro de la Hermosa venía de lidiar, el día anterior, novillos con dificultades diferentes, pero importantes, logrando no sólo salir airoso, sino triunfar con ellos.

Avanzaba por el lado de la monumental madrileña con esa sencillez y humildad que le caracteriza, pero con ese aire de torero que sin duda ya tiene y que destaca sobremanera. Llegaba acompañado de su padre –siempre ahí “velando armas”- junto a su hijo Pedro, esta vez.

El motivo de encontrarnos era tener un encuentro agradable entre amigos. En esta conversación surgieron tantos temas importantes que decidimos darle luz en forma de entrevista. Siempre intercambiando opiniones y desde el respeto que, tanto o más que algunas figuras, me provoca un novillero sin caballos y más si este resulta ser como Pedro es. La idea llenó de responsabilidad y seriedad a nuestro torero. Se le notó en la mirada firme, en un cambio especial en el semblante y conforme hablábamos la ilusión y las ganas de ser y sentirse torero surgían en todo él. Sus manos gesticulando, sus cambios de voz, todo iba encaminado a ser y sentirse torero.

  • ¿Cómo definirías tu momento actual como novillero?

Creo que ahora mismo estoy en un momento bonito de mi carrera. Los inicios siempre son bonitos y hay que aprovechar y vivir plenamente estos momentos. Y es lo que hago: dar y vivir todo esto al máximo.

  • ¿Qué tipo de torero te consideras, cómo te definirías?

(Se toma un momento para pensar) Al final los novilleros más que tener un tipo de toreo, un concepto, se trata de las ganas y de la entrega para ser torero y acoplarnos ante cualquier novillo que tengamos delante. Lo demás ya irá llegando.

  • No obstante, ¿tienes en mente algún o algunos toreros de los de antes, cuyo concepto del toreo te gusta y te sentirías cómodo con él?

Me gusta mucho ver y fijarme en toreros de antes como por ejemplo Antoñete, Luis Miguel Dominguín, Manzanares padre… Son toreros en los que me fijo para buscar ese modo de torear y ese concepto del toreo.

  • ¡Pero son toreros distintos!

Por eso, por eso, creo que es importante tomar cosas, lo mejor, de distintos toreros y no “copiar” a ninguno en particular.

  • Surge entre esos toreros, Antonio Bienvenida y nos comenta que lo admira y que se ha hecho en su recuerdo y como homenaje una chaquetilla blanca de un traje corto, como las que D. Antonio solía utilizar. Tenéis un toreo distinto tu hermano Asier y tú y sin embargo habéis crecido juntos y entrenáis, a veces, juntos… Eso es lo importante en el toreo, aunque hayamos tenido en la escuela el mismo maestro y aunque toreemos juntos de salón, cada uno mantiene su personalidad y su concepto de toreo diferente. ¿Qué torero o toreros actuales se identifican más con lo que tú piensas del toreo?

Siempre me he fijado mucho en Fernando Robleño y lo admiro por como torea y las ganaderías que él lidia. También Daniel Luque por esa facilidad y gusto que tiene.

  • Muchos aficionados hablamos de lo extensas que son algunas faenas ahora. ¿Te inclinas por las faenas cortas de cuatro o cinco minutos o por aquellas de “lo que el toro aguante”?

Si se están haciendo las cosas bien, y con rotundidad, no creo que una faena tenga que durar diez minutos. Sin embargo, en mi momento actual, los novilleros y nuestro afán por triunfar hacen que tratemos de sacar el máximo del novillo. Pensamos que la siguiente tanda la podemos dar mejor y por eso a veces, nosotros, prolongamos algo más las faenas. (Se suscita un pequeño debate sobre lo positivo o negativo que puede ser para una figura alargar las faenas demasiado en plazas
como las Ventas).

  • ¿Crees que en plazas de mucha responsabilidad como en la Ventas, debe primar por el bien de la fiesta y del toreo esa frase tan antigua y tan denostada ahora de: ”por la Puerta Grande o por la enfermería…”?

Lo importante en un torero es que lo des todo sabiendo que al final el toro te puede coger. Es importante que el público perciba que puede surgir la cogida y te puede herir. Al final la emoción de una faena depende de las dos partes: del toro y del torero. Si un toro transmite emoción y el torero no está bien, no la puede tener y al revés si el toro no transmite demasiado pero el torero se pone en el sitio, se producen momentos de emoción y sensación de riesgo también.

  • ¿Por qué pones banderillas y si hay algún motivo especial para ello?

Creo que como novillero no me puedo dejar ningún tercio en el que no intervenga. Las banderillas también me parecen importantes. Tengo que darlo todo en los distintos tercios de la lidia. Del mismo modo que hago los quites y las replicas, pongo y voy a seguir poniendo banderillas.

  • ¿Piensas ya en el momento del paso a novillero con picadores, aunque pueda estar más o menos lejano o en la presentación en Madrid?

Ahora estoy donde estoy. Uno tiene que ser consciente del momento en el que se está, el escalafón en el que estás y el sitio en el que en cada momento estamos situados para torear como se debe hacer en cada plaza. A Madrid, por ejemplo, hay que venir con una motivación especial, nunca se puede salir al ruedo a pasar la tarde, sea este de la categoría que sea, pero hablando de Madrid, con mucho más motivo.

  • ¿Te parece que es importante la liturgia y el romanticismo en el toreo, o crees que es algo ya pasado?

No, no. Eso hay que respetarlo siempre. El toreo no consiste solamente en salir a la plaza a torear. Es algo mucho más amplio. Desde el sorteo, la comida, la charla con los banderilleros, los consejos, la habitación del hotel, el momento de vestirte… Para mí, cuando se torea, desde que uno se levanta tiene que sentirse torero.

  • ¿Qué importancia le das al vestido de torero y a la forma de ir vestido? ¿Te gusta más algún color que otro?

Es importante que el vestido te quede bien, perfecto, estés cómodo y que todas las prendas que componen el mismo vayan conjuntadas y resulten armónicas. Ir bien vestido es el primer paso para que se vea que eres o quieres ser torero. En un novillero sin caballos no hace falta ir de lujo o que brillen mucho los dorados, pero hay que verse y sentirse bien y torero. No tengo preferencia por ningún color ahora mismo. No sé en el futuro.

  • ¿Tienes algunas ganaderías o encastes preferidos?

No, lo de las ganaderías ni me lo planteo. En estos momentos tengo que estar dispuesto a torear cualquier ganadería sea la que sea. En cuanto a encastes me gusta mucho lo de Núñez, por la manera que tienen de embestir.

  • ¿Cómo condiciona la vida de un joven, como tú, este camino que has emprendido hacia la cima del toreo?

No me condiciona prácticamente nada. Quizás por mi forma de ser. No soy muy fiestero. Me gusta tanto esto del toro que mi gran ilusión es ir a torear novilladas, tentaderos… lo demás lo veo muy accesorio comparado con esta gran motivación. Me da igual perderme cualquier cosa que a otros les pueda resultar atractiva con tal de torear. No obstante procuro cuidar mi entorno y no pensar en determinadas cosas, más que en el toreo. Algunas cuestiones personales podrían ser un obstáculo
en mi camino hacia la meta soñada y eso lo miro mucho.

  • Decía Juan Belmonte aquello de “se torea como se es”. ¿Qué te parece?

Esto es una realidad enorme. Cuando uno está vestido de torero, ante un novillo o un toro, no se puede esconder nada. Ahí se ven todos los defectos y todas las virtudes que tengas como torero y como persona. Al salir el toro lo que haces es instintivo.

  • ¿Tú que es lo que piensas delante del toro?

En mi caso no suelo pensar mucho. Quizás como puedo hacerlo para que vaya mejor o como torearlo para que embista más, pero no suelo pensar mucho ahora. Sólo pienso en pasármelo lo más cerca posible y transmitir toda la emoción que los toros tienen y deben de tener siempre.

  • ¿Qué sueños tienes ahora mismo con respecto al toreo y a tu carrera?

A corto plazo, como novillero, tengo varios pero uno de ellos ganar el Certamen de “Promesas de nuestra tierra” y a gran escala y medio plazo, salir por la Puerta Grande de las Ventas.

  • ¿Cómo ves el momento actual de la fiesta en España?

A ver… la fiesta no está ahora en su mejor momento, creo que ha habido momentos mejores, pero tampoco en el peor. Hay muchos jóvenes que van a las plazas y muchos son aficionados. La clave está en eso, en los jóvenes. Si hay afición entre ellos creo que siempre habrá futuro. Por eso hay cuidar esto mucho.

  • Como colofón de la entrevista diré que la conversación no pudo ser más grata y de alguna manera vimos a nuestro novillero relajarse cuando terminábamos. Sin duda quería opinar y hablar tan bien como cuando torea y creo que lo consiguió plenamente. Claridad de ideas y de conceptos.
  • Por último no queríamos terminar sin decir que, como se puede ver en una de las preguntas, Pedro es hermano de Asier Ruiz de la Hermosa, un novillero con picadores con un arte y un toreo exquisito, esperando oportunidades y viendo la manera de poder entrar de una vez en ese “circuito” tan difícil y a veces tan injusto de los escalafones de la tauromaquia actual. Él fue el triunfador de la primera edición del Certamen de Novilladas sin caballos de
    Castellar, “Trofeo Ricardo López”.
  • A Pedro de la Hermosa ya le conocíamos desde hace años, casi desde que era un niño cuando estuvo con su hermano, en un par de ocasiones, en Castellar. Estos toreros y esta familia, de alguna manera, llevan a Castellar en el corazón.
  • Gracias, muchas gracias y toda la suerte del mundo, Pedro de la Hermosa, torero.